El neopaganismo germánico y su lastre reaccionario (según Schnurbein)
En breve. Norse Revival: Transformations of Germanic Neopaganism (Brill, 2016, acceso abierto) de
Stefanie von Schnurbein es un estudio académico del paganismo germánico moderno (Ásatrú) como
movimiento internacional. Su pregunta central es honesta e incómoda: ¿puede liberarse la mitología
nórdica de su «lastre reaccionario» —los vínculos con el nacionalismo, la teoría racial y la extrema
derecha que van del siglo XIX a hoy? Para nuestro proyecto es el principal ancla académica de una
crítica del revival: estudiamos estas ideas como historia de las ideas y a través de la crítica
académica, no de textos ideológicos primarios. La conclusión para el etiquetado: el moderno «revival
germánico/rúnico» es un [revival ss. XX–XXI], no una tradición antigua ininterrumpida, y parte de su
legado carga un peso ideológico que no debe encubrirse.
Estratificación y ética.
[histórico]— para la historia del propio movimiento (hechos, fechas, influencias);[revival ss. XX–XXI]— para su pretensión de antigüedad. Las doctrinas racistas/ariosóficas de abajo se describen críticamente, a distancia —como objeto de estudio, no como «saber». No las amplificamos ni tomamos material de entornos extremistas (un principio central del proyecto).
El libro y su tesis
Schnurbein (catedrática de estudios escandinavos, Humboldt-Universität) abre con una escena personal: 1986, una reunión en un castillo alemán, un público mixto —esotéricos, familias con traje «popular» y jóvenes de negro paramilitar— donde una oradora carismática convierte la charla sobre el «sentido antiguo» de una fiesta en ideología racista envuelta en ritual y esoterismo. Esa escena enmarca todo el libro: cómo un movimiento puede contener a la vez una inocua espiritualidad de la naturaleza y una política reaccionaria, y si ambas pueden separarse. Luego recorre el movimiento por capas: la búsqueda romántica de una «mitología nacional», la construcción de la tradición, la espiritualidad de la naturaleza, género y sexualidad, la estética — y, en vez de una conclusión pulcra, deja la pregunta abierta.
Raíces: nacionalismo romántico → völkisch → ariosofía
La aportación clave de Schnurbein es mostrar que el revival de hoy no brotó de una antigüedad ininterrumpida, sino de la modernidad de los siglos XIX–XX:
- La búsqueda romántica de una «mitología nacional». La idea organicista del Volk («espíritu del pueblo») de Herder y el método filológico de los hermanos Grimm convirtieron el mito nórdico en instrumento de proyectos patrióticos. Ya en Herder, señala Schnurbein, la idea inclusiva de «igualdad en la diferencia» lleva exclusiones incorporadas (estereotipos sobre judíos y otros) — una tensión que persiste.
- La distinción «germánico/ario» vs. «semítico». En la base de la constelación romántica hay un contraste que después se volvió racial; el pangermanismo, según varias lecturas, preparó directamente el terreno para el nacionalsocialismo.
- La ariosofía (Guido von List, Lanz von Liebenfels, hacia 1900) — una reelaboración oculto-racial del mito «ario», fuente de las runas «armanen» y de parte del esoterismo rúnico. Lo registramos críticamente; para los hilos concretos véanse la cronología del revival y los orígenes de la yoga rúnica.
Importante: mostrar las raíces no significa declarar «nazi» a todo el paganismo. Significa nombrar con honestidad el estrato ideológico del que surgió el movimiento y con el que aún se las ve.
No una tradición: inclusivo vs. folkish
Una virtud del libro es que no pinta el movimiento como un monolito. Schnurbein documenta en detalle una escisión interna y una lucha:
- Paganismo inclusivo / «a-racista» — corrientes que cortan deliberadamente la lectura racial y construyen el Ásatrú como una espiritualidad abierta a todos; su «lucha con la propia historia» la describe Schnurbein con simpatía.
- Corrientes folkish — las que atan la fe a la «sangre»/ascendencia; ese es el portador del lastre reaccionario. Las mantenemos fuera de las fuentes del proyecto (una lista de bloqueo del entorno folkish) y las tratamos como objeto, no como autoridad.
Conclusión práctica: el «paganismo germánico» no es una única tradición antigua, sino un campo de corrientes jóvenes con éticas muy distintas; cf. magia rúnica — varias subculturas jóvenes.
Género, estética y «espiritualidad de la naturaleza»
Schnurbein dedica capítulos propios a lo que el relato esotérico suele omitir: género y sexualidad en el paganismo (la construcción de lo «masculino»/«femenino», tensiones en torno a la norma) y la estética — cómo el ritual, la música (un trasfondo wagneriano) y el estilo visual fabrican una sensación de antigüedad y pertenencia. Es una útil vacuna contra la lectura ingenua: mucho de lo que se presenta como una «experiencia antigua» es una experiencia estética moderna construida.
Por qué nos importa
- Etiquetado de honestidad. Cualquier «antiguo saber rúnico germánico/ario» es por defecto un
[revival ss. XX–XXI]y exige una verificación de procedencia (quién, cuándo, a partir de qué ideas). - Higiene de fuentes. Crítica académica (Schnurbein, Goodrick-Clarke) — sí; textos ideológicos primarios y entornos folkish como «fuente de saber» — no.
- Separar, no mezclar. La práctica inclusiva y la ideología racial son cosas distintas; no cabe ni lavar la segunda ni denostar en bloque la primera.
- La «antigüedad» como efecto. El ritual y la estética producen una sensación de antigüedad — un mecanismo de experiencia, no una prueba de continuidad histórica.
Preguntas frecuentes
¿El neopaganismo germánico es una religión antigua?
No. Como movimiento organizado (Ásatrú / paganismo) es un revival de los siglos XIX–XXI, no una tradición ininterrumpida. Se apoya en textos medievales sobre los dioses nórdicos, pero el movimiento en sí, sus rituales y su «magia rúnica» son una construcción moderna. El estudio de Schnurbein (2016) traza la historia con honestidad.
¿Todo el paganismo germánico está ligado a la extrema derecha?
No, y el libro lo subraya. El movimiento está escindido: hay corrientes inclusivas/a-racistas que rechazan a conciencia la lectura racial, y corrientes folkish que atan la fe a la ascendencia. Las raíces del movimiento son en parte reaccionarias (nacionalismo, ariosofía), pero reducirlo todo a eso es falso.
¿Qué es la ariosofía y qué tienen que ver las runas?
La ariosofía es una enseñanza oculto-racial de hacia 1900 (Guido von List y otros) que reelaboró el mito «ario». De ella proceden las runas «armanen» y parte del esoterismo rúnico. La estudiamos críticamente, a través de fuentes académicas (Schnurbein, Goodrick-Clarke), no de textos ideológicos primarios — véanse la cronología del revival y la yoga rúnica.
¿Por qué el proyecto analiza esto?
Porque la honestidad exige nombrar la procedencia de las ideas. Encubrir el lastre reaccionario es lavarlo; demonizar todo el paganismo es mentir en la otra dirección. El análisis académico (Schnurbein) permite sostener la línea: qué es antiguo, qué se inventó, por quién y con qué lastre.
Más
- Quién añadió qué a las runas: La cronología del revival
- Un hilo concreto: Yoga rúnica — orígenes y ética
- No una tradición: Magia rúnica — varias subculturas jóvenes
- La capa epigráfica (qué fueron las runas de verdad): nuestra reseña de Spurkland
Fuentes
Stefanie von Schnurbein, Norse Revival: Transformations of Germanic Neopaganism (Leiden: Brill, 2016; acceso abierto, CC-BY-NC-ND). Otra ancla académica sobre la ariosofía es Nicholas Goodrick-Clarke, The Occult Roots of Nazism (un estudio crítico, no un texto ideológico). El análisis se realiza como historia de las ideas; los textos ideológicos primarios no se incorporan.